
Love is all we need, amiga
Siguiendo con el tema de las mujeres, y si bien cada vez estoy más convencida del liderazgo emocional del género femenino, y destaco sus grandes virtudes, su inteligencia y su enorme capacidad para abarcar su universo; creo que todas tenemos un gran talón de Aquiles: los hombres y el amor.
Todas, y te lo digo con gran desconcierto, vivimos obsesionadas por el amor y por los hombres. Todas sucumbimos al deseo instintivo de amar a un hombre y generalmente también de poseerlo, en todas sus acepciones. En las miles de facetas que puede tener el amor de una hombre y una mujer.
Algunas mujeres lo encuentran, y si los astros favorecen y pueden tener una buena relación afectiva, viven pendientes de todos los detalles. Arman toda su rutina girando alrededor de la vida en común con ese compañero, y consideran todas las variables para mantenerlo, sabiendo el costo que eso significa, la cantidad de ítems que deberán resignar y las veces que se tendrán que morder la lengua para no desatar la tormenta. Pero aún así la felicidad está ceñida al amor y cualquier cortocircuito se repara con noches calentitas durmiendo cucharita. Mujeres subordinadas al amor de su hombre.
Otras, por desgracia, encuentran el amor ocupado, y eso es complicado, significa días enteros de sufrimiento espantoso, celos, paranoia, furia y sexo descontrolado. El amor ocupado, creo, es el peor de todos. No cumple los requisitos básicos del amor en pareja y termina por desquiciarnos, la vida pasa de largo y a los 40 largos nos enteramos que ya estamos fuera de toda posibilidad. A veces, en los amores ocupados se adelanta una de esas relaciones imposibles que describo después y no deja que un amor destinado cumpla su destino. Un amor cruel.
El amor a destiempo, en cambio, es aquél que no les sucede a los dos en simultáneo. Cuando él está loco de amor y desesperado por tenerla, le escribe declaraciones poéticas, le trae regalos y le promete silenciosa compañía eterna, ella está transitando un vanidoso ataque de superioridad y lo trata con desprecio, la asfixia su amor eterno y la fastidian sus incansables llamados. Se le hace meloso y patético. Lo insulta, le destruye la autoestima y lo echa de su vida inescrupulosamente. Unos meses después, luego de varias intensas aventuras vacías, y potenciado por malos momentos familiares o laborales, ella vuelve a sentir la necesidad imparable del amor y lo llama. Ahora él está herido en su orgullo, enojado y lastimado, no quiere volver. Ahora entonces ella lo ama con locura, lo desea, se odia por haberlo maltratado, se insulta y se desprecia. Amores a destiempo. Así eternamente.
También están los amores imposibles, y esos, amiga, honestamente no comprendo bien como funcionan, uno no debería enamorarse jamás de aquél que no te ama. Es como contra la naturaleza, pero sí los hay. Amores que nunca serán tales aunque la intensidad sea absoluta, él o ella se entregan emborrachados por el calor del amor, y él o ella porque el sexo y la displicencia de su compañero son un bálsamo lujurioso que levanta el ánimo hasta del más caído.
Y por último, amore, y esto nos pasa a todas, cualquiera sea el tipo de amor que hayamos tenido, tengamos o fuéramos a tener en el futuro, sufrimos por el tremendo peligro de vivir el cruce extraño de personas enredadas en esta misma telaraña. Cuando el compañero ideal de la que encontró el amor de su vida, empezó a tener un romance con la mujer despechada que acaba de terminar una relación intensa con un amor imposible, quien a su vez está loco de amor verdadero por una mujer empecinada en un amor ocupado, estamos perdidas. Guarda que un amor a destiempo no se vaya atrás de la que anda buscando un amor eterno … que vida loca !!
En esas vamos todas amiga, nunca exentas. Y allí nos encontramos, enmarañadas, contándoselo a otra gran amiga. Je je je
Te quiero
Beso
Lola
P/D
Al final estos cuatro ingleses rebeldes tenían razón