martes, septiembre 22, 2009
Veinte años vivieron ...
QUE SON ESAS PALABRAS
(A. Callaci / R. Bielsa)
Juan Carlos Baglietto & Silvina Garré
Veinte años vivieron el uno junto al otro,
veinte años de cardo de cereal y de trilla,
la rueda del molino, acompasaba las horas
y el invierno dormia en la hiedra amarilla.
El cuidaba de todo, con prudencia callada,
lo mismo los ganados, que la cosecha fina,
ella cruzaba el patio, como rueda de espuela,
entre el pozo de agua, la mesa de harina.
En inviernos atroces, en veranos soleados,
durante veinte años, se hicieron compañia,
nunca se preguntó, si la habia querido,
que son esas palabras, estaba y la tenia.
El no necesitaba noción mas detallada,
que conocer su nombre, y el nombre lo sabia,
él la llamaba Carmen en la sombra y la tarde,
cuando la luz es lámpara de mecha tardia.
Veinte años vivieron el uno junto al otro,
sin ver apenas médico, peón, colono, artista,
el tren pasaba lejos como un cuento de infancia,
y el no se preguntaba si en verdad la queria.
Ella murio lustrando la vajilla de plata,
en el ancho silencio de la tarde vacia,
el aprendio de golpe, como caen las heladas,
que el amor es amor, aunque no se lo diga.
Veinte años no es nada
No kiero volver con Pedro Lola, pero es tan difícil separarse...
Sería mucho mas fácil volver con el, aceptar esa relación que me pase tanto tiempo maquillando para que se vea mas linda.
No se que quiere él, no se bien que espera, no se que piensa. Pero no esta bien, aunque paresca a veces lo contrario. Te aseguro, Lola, que no esta bien.
Nunca me equivoco con Pedro, solamente que a veces no quise ver de el lo que no me gustaba. Pero siempre supe lo que hay debajo de su piel. No lo juzgo ni lo critico, acá nadie es mejor, nadie es peor. Es tan espantosamente humano como cualquiera. Como yo. Me siento horrible por no estar enamorada de él
Ya se toda esa estupidez de ...no es mi culpa. Pero prefiero pensar que si. Me resulta mas natural hacerme cargo.
Apenas me entere de lo que había pasado lo eche de casa. El tantas veces me perdono. Pero Lola. Yo no pude. Sabes porque? Pedro perdono mis infidelidades porque estaba enamorado de mi, es tan simple, cada vez me lo explicó. Prefería vivir conmigo a riesgo de ser traicionado, que enarbolar su dignidad y vivir sin mi. Me aproveche cruelmente de eso. Y yo no pude perdonarlo por el mismo motivo pero inverso, Veronik no estaba enamorada de él.
Lo siento como un inmenso fracaso. No estoy acostumbrada a eso. No soy de los que abandonan la carrera a la mitad. Nunca dejo nada inconcluso.
Y siento Lola, que esta vez abandone.
20 años con él, nena. Pasé mas tiempo con Pedro que sola.
Cuando lo conocí, estaba en esa etapa adolecente ególatra, completamente enamorada de mi misma. Fascinada conmigo. Era tan fácil estar con el. Dejarlo adorarme todo el tiempo como si fuese una imagen religiosa. Someterse a todos mis caprichos, mi divismo ridículo. Yo tenía 15 y el 19. Recién se había recibido de maestro mayor de obras y estudiaba arquitectura en la UBA. Trabajaba los fines de semana en un centro de entretenimiento y de lunes a viernes en la fabrica del padre que lo explotaba horriblemente. Era cero engreído, cero personalidad, cero ambición. Todo eso que hoy ostenta, lo invente yo.
Odiaba como se vestía, para colmo tenía como 10 kilos de mas. Y un diente con una funda de metal.
Le dije que no podía salir con él, que me hacia pasar vergüenza. Que si no mejoraba, nada mas podíamos ser amigos. Me duele acordarme amiga. Fui tan cruel.
Ese día, se cumplian 3 meses que salíamos, había aparecido en casa con flores, un chocolate, una cartita. Lloró un montón cuando le descargue mi discurso. Tiró todo y desapareció.Dos meses.
Junio, para mi cumple. Me llamó. Acepté verlo. Nos encontramos en una esquina, Córdoba y Bulnes. Se bajo del Falcon y Lola...te juro. Era otro pibe. Vestido exactamente igual que yo pero en versión masculina, flaco, sin la funda del diente.
Me encantó, de mas esta decir que volví con él.
Era el novio ideal. Escribía mi nombre con aerosol en las paredes, venía a gritarme al balcón de casa si discutíamos, se atornillaba a la entrada hasta que le abrían. Me iba a buscar al cole, le hacia frente a todos los que me miraban, me seguía por la calle, se hacia amigo de mis amigas.
En agosto, tuvimos relaciones por primera vez. Fué mi primera vez.
Siempre pensé que tuve mucha suerte de que fuera con Pedro. El trayecto entre la primera vez, pésima, dolorosa, ridícula, hasta la plenitud sexual, fue genial gracias a él. Me enseñó Lola, con tanta paciencia, con tanto cariño. Era tremendamente cuidadoso, romántico, tierno. Mi mutación sexual tuvo que ver con otro varios meses después.
Cuando me quise suicidar, salía con Pedro. Se bancó que me quedara semanas encerrada, la total abstinencia sexual, se pasaba horas al lado mio y yo echa un ovillo en un rincón llorando, sin decir una palabra. Pero quietito ahí, al lado mio.
Yo odiaba los bichos, jajaj. (patética, lloro y me río). Con Pedro conoci el campo. Se me pasaron todas las fobias. Nos íbamos los fines de semana. Yo era una nena loca!
Aprendí con él a cocinar, a plantar, a lavar, a tender la cama. Aprendí a comer pescado, a cholguear, a subsistir sin un baño, a dormir a la intemperie, a prender un fogón, a cosechar. A usar el medio mundo y el tramallo, sentí, gracias a Pedro, que por primera vez en mi vida era la persona mas importante para alguien.
Le fui infiel Lola, desde el principio hasta el final, tantas veces! No se porque, salvó con Andrés, nunca hubo hasta ahora ninguno que me importara mas que Pedro. Aunque no pudiera compartir gran parte de mi mundo, el resto de mi mundo era mas lindo gracias a el.
Curse la facu y el posgrado, el profesorado de gimnasia, tuve mi primer trabajo. Siempre estando con Pedro. Siempre con su apoyo. Nunca me impulsó, creo que le daba miedo en ese momento que creciéramos desparejos. Pero si decidía hacerlo, me acompañaba en el proceso.
No se Lola, no se porque nunca me pude enamorar de él.
Siempre cargue con eso. El año pasado cuando encontré el primer mensaje de texto supe inmediatamente que nuestra relación había sido la crónica de una muerte anunciada.
Y tengo miedo. Mucho miedo! Porque odio verlo mal. Vos sabés que lo quiero tanto!
Sería injusto para los dos que volver.
No puedo darle nada mas que una parte de mi y no puedo inventar un sentimiento que nunca existió.
Hay día simples y hay días tan complicados Lola.
Ojalá pudiera sentir, que veinte años no es nada...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)