jueves, agosto 27, 2009

Veronik



Que no le quepa a nadie, yo no me boicoteo, sencillamente soy mas honesta conmigo que el resto de la gente y no tranzo con caretearme a mi misma.
El precio de saber de verdad lo que me pasa y el precio de decirlo, lo pago rutinariamente con intereses y cual es? No puedo evitarlo.
Lo que soy es nada mas que lo que se ve, cuando alguien raspa un poco de pintura con la uña lo que consigue es rompérsela.
No me merezco el amor, porque no puedo devolverlo. Y creo que todo lo que viene debe volver. Apenas si puedo dar lo que me sale, me meto los dedos hasta la laringe buscando un vomito de fidelidad y lo único que me vienen son arcadas.
Soy una bulimica romántica, jajaj. Me pesa obvio, pero no puedo hacer nada para remediarlo. Tuve épocas anorexicas, cuando no quería saber nada del amor, creo que eso era peor. Ahora lo acepto, me lo como y me encanta sentirlo, el problema es que cuando quiero regurgitarlo se metamorfosea y sale el mas bajo instinto. Siempre sexual, claro, tan Veronik. Puedo devolver algo similar al amor. Cogiendo. No es la manera. No sirve. Ni siquiera a mi me hace feliz.
Trato, Dios sabe que si, y me enrosco en mi cerebro argumentando y argumentando. En un tonto ensayo de fidelidad me olvido el guión y lo único que digo son fallidos.
Exceso de ego, exceso de confianza, egoísmo, hedonismo. No se. Ojala pudiera arreglarlo.
Nunca debería llegarme el amor, no soy buen puerto para quedarse. Para ir y venir si, puedo ofrecer una estadía breve pero divertida.
El hogar es otra cosa y ningún hombre se merece vivir en mi siempre a la intemperie.
Tan yo Lola, que me duele infinitamente encontrarme.
No me llames, ok? Extraño leerte.
Si no esribis este blog no tiene mucho sentido.

Veronik