martes, septiembre 15, 2009
Tu palabra me nivela y detiene mi caer
Okey en el 2009, esta fue mi primera entrevista con el sicologo orientador. El año pasado tuve otra. No funciono. Soy dependiente del sicoanalisis, culpa de mi mamá que desde los seis me manda analizar.
Primero, porque hacia el humo de la chimenea al reves cuando dibujaba casitas en primer grado. Podes creer? Re al pedo mi vieja. Lo normal es hacer el humo hacia la derecha, y no es un invento mio Lola, la sicopedagoga que me atendio en ese momento me dijo que era asi. Porque el 90 % de la gente lee hacia la derecha segun el idiona castellano. Yo soy zurda, pero eso no bastaba para explicar mi desperfecto, incluso los zurdos hacen el humo de manera normal.
Que estaba mal conmigo? Tengo algun grado de dislexia. Que es la dislexia? La falta de conexion temporal interhemisferica, es decir el hemisferio derecho del cerebro y el izquierdo, tienen pequeñas disputas de convivencia y a veces no pueden establecer un dialogo. En mi caso, gracias a Dios, con muy poca frecuencia, en general estan bien comunicados. El origen de la dislexia es otro rollo, genetico generalmente, o por lesiones cerebrales que no era mi caso. Otra variedad responde a traumas emocionales (que bien podría haber sido) o dificultades durante la gestacion.
La segunda vez que me derivaron a la sicopedagoga fue bastante mas entretenida.
Me habia sacado un siete en ingles. Mis notas oscilaban entre el 10 y el 9.50. Un siete había destruido toda mi vida. Me sente en el balcon del cole pensando seriamente en tirarme. Estaba en 5to grado, es decir que tenia alrededor de nueve años. Una monja del cole me vio y creyo que estaba jugando, me agarro de la oreja y me llevo a direccion. Ahi nomas despues de escuchar la explicacion, la directora me mando al gabinete que me era tan familiar.
Descubrio (mi amada Norma, que bien conoces) que mi problema era que queria ser perfecta para que mi papa ausente (piradito despues de ser un perejil durante la dictadura militar), me aceptara. Una forma desesperada de llamar su atencion, sacandome dieces o suidcidandome. Realmente no encontraba otra manera de despertar su interes, no era una nena especialmente linda, usaba lentes de graduacion 0.25 porque tenia la vista agotada de pasarme todo el dia leyendo (mi pasatiempo predilecto), no era popular (porque en general leia sola), en los deportes que obligadamente competia, hasta ese momento, era mediocre. No era ni simpatica ni divertida y usaba zapatos ortopedicos para compensar una ligera escoliosis. Ser inteligente era lo unico que tenía.
Dos años de terapia me ayudaron un monton, cuando termine septimo grado. Me importaba un bledo de mi papa, era todo culpa de el y de mi mama, incluso el desastrozo gobierno de Alfonsin. Habia crecido casi hasta el metro 65 y ademas tenía buen lomo. Los chicos me miraban, mis compañeras me querian y ademas...seguia siendo inteligente. El unico problema era que segun mi punto de vista, todos los seres humanos, eran inferiores a mi.
En tercer año me enrosque. Mis compañeras tambien crecian y se ponian lindas. Habia un par que tambien eran re buenas alumnas, a seis o siete del curso no les interesaba un carajo de mi. Asi que empece a entrenar como una demente, ya era alta como ahora, uno setenta y me afanaba en hacer 1000 abdominales y 500 sentadillas. En tres meses media 60-90-60 y empezaba a hacer desfiles y fotos para un par de revistas. A las que no les interesaba se morian por ser mis amigas y todos los chicos, incluso los novios de mis amigas (que era lo que mas me gustaba), estaban enloquecidos conmigo. En esa carrera, entre tercero y mediados de cuarto, se me salto mal la termica de nuevo. Empece a tener relaciones sexuales y obvio, en eso tambien tenia que ser la mejor, tenia que ser la que mas cogia, la que mejor la chupaba, la mas divertida, capaz de hacer cualquier cosa, disfrazarme, clavarme un chocolate toblerone e incluso seducir chicas.
En agosto de cuarto año estaba extenuada. Era completamente infeliz. Todos mis vinculos eran ficticios. A nadie le importaba hablar de nada de lo que me gustaba y yo me callaba, ser lo que esperaban era la manera de mantener el vinculo. Pero sola en casa, escribia, lloraba, dibujaba con grafitto hasta tener los dedos tan negros como mi alma, me retorcia, pensaba, leia a James Joice, escuchaba de Doors, me conmovia con los minuetos de Bach y trataba de entender a Dante mientras alternaba con el Coran. Sola, rodeada de gente y absolutamente sola. Cual de las dos queria ser? La intelectual o la boba popular? En casa seguian sin darme bola. Excepto mi mama y mi hermana, las unicas que conocian ese mundo tan escondido en mi habitación.
Meme, que era albacea de toda mi alma bohemia y Alison la mejor amiga que pude tener y a la que por no ser popular escondia.
6 de agosto, decidi que me queria morir. No sabia para que existia, que valor tenia en el mundo, creia que para el resto iba a ser igual incluso los que sufrieran eventualmente se repondrian. Fantaseaba imaginandome el velatorio, el entierro, todas las caritas asomadas a un inmenso agujero compungidas de dolor. Una salida hollywoodense claro. A los 16, el suicidio parecia la manera mas romantica de morir, Curt Cobain se habia pegado un tiro, Alfonsina decidio ahogarse en el mar, y asi miles de artista inmolaron sus vidas con sus propias manos!
Me corte las venas. De una mano nomas. La adrenalina empezo a galopar en mi cerebro, en mi cuerpo, en mi boca. No me queria morir! Mierda! Obvio que no.
Llame a los gritos a mama. Me vendaron. Me internaron de urgencia en un siquiatrico. Apenas un dia. Al dia siguiente empece terapia, tres veces por semana. Nada de farmacos.
Mama me sacaba a pasear cuando me ponia triste, lloviera o granizara. Escondian todo lo filoso. Mi hermana, Ceci, me espiaba cuando me encerraba en mi cuarto.
Hasta fines de quinto estuve entre el cielo y el infierno. Total abstinencia sexual o sexo descontrolado con extraños. Nada de alcohol o al borde del coma. Maraton de boliches o me internaba en la casa de Meme una semana a leer y escribir. Hippie hasta el abandono o mujer fatal.
Cuando termine el secundario le habia empezado a encontrar la vuelta. Me anote en la facu y en un profesorado de gimnasia donde capitalizar la cuota que desde hace años aportaba por mi cuerpo. Yoga. Muy zen. Empece a tomar solamente en ocaciones especiales. Salia los sabados y nada de ir a bailar, no me hallaba entre el tumulto de borrachos. Un solo novio. Pedro. Claro, lo cortaba cada tres semanas porque queria salir con otro. Andres. Salia un mes con cada uno, se ve que ninguno de los dos era el correcto. Trabajaba medio tiempo para pagarme el profesorado y llevar a mi hermano Bruno a la calecita y al cine, comprarle ropa a Ceci que andaba por los 11 y era re coqueta, llevarla a parque centenario a escuchar bandas de reagge y comprarle collares de semillas de sandia. En ese momento mis viejos no tenian un mango y la felicidad de mis hermanos era la razon de mi existir (todavia lo es por supuesto, ellos y mis hijos son mis salvavidas).
Jamas deje la terapia mas de 10 meses.
Si esta bien o mal, ya ni me lo planteo. Soy lo que soy. Soy producto de mil horas de terapia. Y me gusta lo que veo en el espejo y lo que siento dentro de mi. A veces reniego claro. Pero jamas traslado mi errores a nadie. Soy conciente de mi ser y de mi hacer. De las causas y las consecuencias de mis actos.
Enroscada, histerica, controladora, algo melancolica, rumiante mental, histrionica y con momentos de franco asertivismo, arranques de energia que educo para canalizar y vacios inmensos de escepticismo.
Por lo menos, se quien soy.
Veronik
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