miércoles, octubre 28, 2009

La mala suerte es solamente una hipotesis que refutar...2


Violentamente te golpea en la cara la adolescencia. Miles de proyectos tuyos y heredados, frustraciones congénitas, se aplastan en la nuca en un impulso que nos arrastra hacia adelante.
Nadie quiere imaginarse su vida a los treinta cuando apenas tiene 15. E invariablemente, llega el momento de decidir. Subestimo a los adolecentes cuando sufren y a veces me olvido de mi propio sufrimiento.
Reitero sobre mis 15, darme cuenta que ser sexy y popular no valía nada me sirvió in eternum.
Haberme querido suicidar y sentir ese pavor tremendo de morirme me recuerda permanentemente que no quiero morirme!
En un delirio romántico, mientras escuchaba esta canción, Save a Prayer. Tuve relaciones por primera vez. Toda vestida de negro, apenas emergiendo de la fantasía de la exumación de mi cuerpo, descubrí que esa misma carne que quería corromper, me podía llevar a las puertas del paraíso.
El contraste abrupto y macabro entre el éxtasis y el deceso hizo que el sexo tuviera un valor agregado en mis días. Se volvió necesario como comer y respirar. Se volvio vida y una muerte de la que vuelvo cuando quiero.
Seguramente entre las caricias sutiles y los espasmos dolorosos se engendro el poeta.
Enredado en las sabanas, a veces tan sutil. A veces tan solido y violento.
La contención que me imponía desde la terapia recluía al ser oscuro en un recoveco oscuro y húmedo en el centro de mi cuerpo. Su existencia me dió relieve.
Pude llegar mucho mas al borde sin caerme.
A pesar de los corredores fríos que tuve que recorrer para encontrarlo, este ser se volvió tan intenso y genial.
Sin el rondandome entre el inconsciente y deseo, mi vida sería mucho mas light.
No existirían para mi Shakespeare ni Victor Hugo. Ni el nirvana, ni Kali. Ni la prosa ni el verso. Ni Boudelaire ni Simone de Beauvoir. No existiaría Veronik.
A veces, ahora mismo por momentos, siento que lo pierdo. Presa de la coherencia y el entorno. Y como extraño al poeta cuando se me va!
Me acuerdo un post bizarro de lolayveronik, sobre la cara del poeta.
"Lastima que apenas pueda escaparse a veces de mis manos, que pueda entreverse en la ráfaga de viento y el pelo suelto, lastima que apenas se filtre en algunas miradas y algunos roces. Me da lastima el poeta. Lastima que este encerrado quien sabe donde, yo ya no se, entre mi cabeza y la casa de claraboyas se extravía y a veces no puedo encontrarlo.
Pobre poeta, la verdad es que exorcisarlo lo arranco un poco de mi vida, fue sin querer pero pasó, de alguna manera se me escapo el poeta del cuerpo, quien sabe queda algo, algo de su olor, algo de sus versos...Quien sabe vuelva solo, sin pedir permiso y un dia me retuerza las tripas por sentarse a llorar en el escalón de una casa vieja, o quiera quedarse en vela toda una noche escribiendo y borrando con sus lágrimas, quien sabe quiera..."
Fruto de la depresión, el ansia suicida y el sexo.
Jamás me arrepiento de el poeta que también soy.

Veronik