sábado, febrero 28, 2009

Amor Escrito



Ay mi querida amiga Veronique, amore del alma mía, claro que es la Rueda de la Fortuna, el Ciclo de la Vida, la Espiral del Destino, o las Runas de Odín.
Claro que estaba escrito que así fuera y así es.
Así es tu destino sureño, con tu nueva experiencia patagónica. Cómo te dije antes, amiga, nosotras tenemos esa extraña y controvertida capacidad de sentir una profunda melancolía por el presente. Que te deja escribir, con esa distancia virtual, tu llegada a tus nuevas latitudes y ensalza poéticamente la actual circunstancia de tu vida, colocándola unos peldaños mas arriba.
Por eso te quiero tanto, por eso gozo al leerte.
Ay estas locas runas, amiga !! Cómo adoro cuando su rodar nos privilegia con el encuentro, como nosotras, amore, como los que vas encontrando en tu comodorense transitar…

Es como si estuvieras conmigo, Verónica, siempre estás acá, sentada al lado.

Te cuento… un poco desde acá…
Mi hombre es para mí un hombre sabio, un maestro y un gurú. Me gusta tanto esa investidura misteriosa de salvador de otro planeta que sentí cuando recién lo conocí.
Todavía hoy creo, que algún día, vamos a remontar juntos vuelo, para aparecer sentaditos en lo más alto de un pico en Nepal.
Porque así me siento cuando de pronto me cubre como una gran túnica y me hace sentir corporalmente mínima, rodeada completamente del halago sexual y posesivo, las palabras ásperas que me susurra cerca del oído me ablandan los músculos, con los brazos me abarca de costado a costado y estoy sumergida dentro de su torso, pegada a su cuerpo, al punto de sentir todos sus contornos, y me acompasa su respiración en un ritual tribal que me coloca en trance, embriagada por el olor de su perfume y de su piel. Me envuelve el cuerpo y me emborracha el alma, no debe haber una entrega mas entregada, me relajo al punto de perderme, la realidad desaparece literalmente, ya no hay mas nada, todos los anexos de mi cerebro se detienen, sólo una difusa imagen del espacio circundante, sólo para no caerme del todo. Y en ese momento le doy mi amor, así, sin pensar, sintiendo cada una de mis pulsaciones aceleradas gritando que lo amo con locura, que daría la vida por él, que quiero que me guarde así pegada a él con todos los olores mezclados para siempre, que el resto del día y de todos los días cuando no estemos juntos sea un paréntesis simpático y necesario que siempre espera la llegada de la noche, cuando otra vez comencemos la intensa ceremonia de amarnos y pegotearnos y mezclarnos.
Estaba escrito para mí este amor, Verónica.
Esta vida es tan hermosa, amore, y el amor supera todas mis expectativas
Soy una romántica, claro que lo sé, o un bicho raro quizás
A mí me gusta entregarme, reina y cortesana de este apasionado sentimiento
Me como el universo en una gran bocanada de eterno amor

Seguí contándome del autodidacta Manuel, hermosa exposición de su masculina naturaleza, me encanta leerlo
Yo te sigo contando… siempre amore,
A vos también te como de una bocanada de amor, pero dejemos eso para http://www.lolayveronik.blogspot.com donde ya está siendo escrito lo escrito

Te espero acá
Lola