
Recién leía el primer post, post Andrés, jaja. Claro estaba impregnada de él, cuando escribí eso, lo había visto el día anterior por primera vez después de casi 20 años.
Nuestro primer encuentro aquel fue así amiga, exactamente con los sentimientos con los que lo plasme en este blog, detalles mínimos que nublada de enamoramiento no enumere y paso a contarte.
Nos encontramos en la zona del Abasto, la idea era no levantar mucho polvo entendés, los dos casados y a los dos nos conocen varios entes palermitanos. El trabaja de noche, así que la hora acordada fue 8 y media de la mañana. Te imaginas mi sol, no dormí toda la noche anterior (de mas esta decir que tampoco la siguiente). Quería verme casual, pero divina. No podía hacer magia tampoco, la última vez que nos vimos yo tenia 19 años, hoy tengo 35, así que...nada, vos me entendés. De todas maneras asumo con alegría, mi playa tuvo un efecto revitalizante y refrescante en mi anatomía, será la playa, el mar, el sol, la vida deportiva, este nuevo estatus social que a veces desprecio pero que indudablemente hace que me calce mejor un jean de Rapsodia que uno de Bachino.
Jean, remera negra, sandalias de taco chino, altísimas como siempre, peltre. Maxicartera, lentes de sol. La idea era casual. Cero make up. Lo que sí mi Sol, me solté el pelo (poeta suelto, jaja).
Lo tengo larguísimo, mas de la mitad de la espalda y sigo con las puntas desteñidas de rubio (vivo en la playa!!).
Bueno...él, me esperaba en su auto, un fíat uno bastante triste, negro...destruido.
Me toco bocina, vos sabes que las señoras jamas respondemos a eso. Así que abrió la puerta y me dijo-"Verónica". Ay amiga, se me cayó el alma a los pies, esa voz, te conté que tiene una voz sublime, tipo los locutores de radio que enamoraban a mi abuela.
Me acerque al auto, apenas lo veía, el tipo tenia lentes y yo creo que estaba medio mareada, jaja. Me sentí medio gato subiendome a su auto, fue un segundo pero te digo amiga. Eso sentí.
Lo ví y...Dios...estaba igual. Rapado, me imagino que se le volaron las chapas, jaja. Pero igual, divino, una barba apenas crecida, sus rasgos tan fuertes, tan viriles (en contraposición con Pedro que es tan lindo de cara que podría ser travestí). Su mirada clara (tiene ojos verdes como Pedro). Y su tamaño descomunal. Ya te dije Lolis, el tipo es un gigante perfecto. Mide un metro noventa y tres y cada parte de su cuerpo parece esculpida, aun hoy (lo comprobé como habrás notado) a los 42 años.
Nuestro primer encuentro aquel fue así amiga, exactamente con los sentimientos con los que lo plasme en este blog, detalles mínimos que nublada de enamoramiento no enumere y paso a contarte.
Nos encontramos en la zona del Abasto, la idea era no levantar mucho polvo entendés, los dos casados y a los dos nos conocen varios entes palermitanos. El trabaja de noche, así que la hora acordada fue 8 y media de la mañana. Te imaginas mi sol, no dormí toda la noche anterior (de mas esta decir que tampoco la siguiente). Quería verme casual, pero divina. No podía hacer magia tampoco, la última vez que nos vimos yo tenia 19 años, hoy tengo 35, así que...nada, vos me entendés. De todas maneras asumo con alegría, mi playa tuvo un efecto revitalizante y refrescante en mi anatomía, será la playa, el mar, el sol, la vida deportiva, este nuevo estatus social que a veces desprecio pero que indudablemente hace que me calce mejor un jean de Rapsodia que uno de Bachino.
Jean, remera negra, sandalias de taco chino, altísimas como siempre, peltre. Maxicartera, lentes de sol. La idea era casual. Cero make up. Lo que sí mi Sol, me solté el pelo (poeta suelto, jaja).
Lo tengo larguísimo, mas de la mitad de la espalda y sigo con las puntas desteñidas de rubio (vivo en la playa!!).
Bueno...él, me esperaba en su auto, un fíat uno bastante triste, negro...destruido.
Me toco bocina, vos sabes que las señoras jamas respondemos a eso. Así que abrió la puerta y me dijo-"Verónica". Ay amiga, se me cayó el alma a los pies, esa voz, te conté que tiene una voz sublime, tipo los locutores de radio que enamoraban a mi abuela.
Me acerque al auto, apenas lo veía, el tipo tenia lentes y yo creo que estaba medio mareada, jaja. Me sentí medio gato subiendome a su auto, fue un segundo pero te digo amiga. Eso sentí.
Lo ví y...Dios...estaba igual. Rapado, me imagino que se le volaron las chapas, jaja. Pero igual, divino, una barba apenas crecida, sus rasgos tan fuertes, tan viriles (en contraposición con Pedro que es tan lindo de cara que podría ser travestí). Su mirada clara (tiene ojos verdes como Pedro). Y su tamaño descomunal. Ya te dije Lolis, el tipo es un gigante perfecto. Mide un metro noventa y tres y cada parte de su cuerpo parece esculpida, aun hoy (lo comprobé como habrás notado) a los 42 años.