Te escribo así, rápido, sin pensarlo demasiado. Dos motivos, primero, tengo que irme ya, segundo quiero escribirte lo que pienso así humeante antes que se enfríe y no queden mas que unas gotitas suspendidas en mi cerebro.
Son breves mis momentos zen, cada vez mas Lola. Pero intensamente zen. Casi como si levitara, valen la pena 100%, cada segundo es una degustación profunda de los sentidos.
Vivo a mil y no se bien porque, creo que son épocas viste, vos lo sabes bien, creo también que perdi la espontaneidad para relajarme, tengo que generar esos momentos, proponermelos, planearlos y decidir que dejar de lado al elegirlos..
Igual Lola, así me gusta ahora. Soft y duro, jajjaa, breve pero de larga duración en mi alma, como si me quedara un resabio de cada minuto.
Recién leo "mil hombres en mi boca" en loLAYVERONIK, JAJAJA.Mil hombres en mi boca Lola, a veces quisiera volver a sentirme algo poeta. Kisiera sentirlo crecer en mi y volverse duro y recio, pero me quedo acá en mi living blanco con las botas de caña alta y la ropita de Paula Cahen D anvers.
Tengo poeta en algún lugar todavía Lola, lo se. Se, que el esta agazapado esperando la ocasión y que saldrá. Puedo sentir su sabor acre a veces y su agitación dulce, ácida, etílica como un Tom Collins.
mil hombres en mi boca Lola, eso es un Long play. Nada zen mas bien super hardcore.
viernes, octubre 17, 2008
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