jueves, febrero 05, 2009

Buenos Aires. Cap. 3


En 42, me kede?
Sip. 42.
Como sea, amiga, me subí al auto, lo ví y me moría, creí que había viajado en el tiempo.
Imaginate que el aire se cortaba solo, estabamos los dos re tensos.
Nos dimos un torpe beso en la mejilla, que me dió risa y no pude disimular. Habíamos estado tres meses hablando por teléfono, al principio eran fotitos re tímidas, " a ver como estas 20 años despues?", al final nos estabamos mandando fotos en bolas y ahora los dos en el mini auto, apenas si podiamos mirarnos a los ojos. jajaja. Muy loco mi Sol, pero tan lindo.
Hablamos idioteces, claro, idioteces que ya habiamos hablado por teléfono.
El rompió el clima tenso poniendo una de las canciones que me había mandado, la de Alex Ubago. Yo me sonreí, le conte que estaba buena, me dijo que la busco especialmente por la letra, para mi, y así amiga, bla bla bla.
El viaje se hacía ridículamente largo, no se me ocurrió preguntar adonde me llevaba, de veras que no me interesaba, podía haberme llevado al final de un acantilado y echar el auto al vacio y ni me hubiera dado cuenta, para mi el cielo, el infierno, el mundo...en ese momento cabían en el fiat uno.
-Vamos a tomar un café?.- me preguntó.
Vos sabes como soy yo mi sol. -En serio me lo decis?- le pregunté.
A las dos cuadras entramos a un hotel. No me resultó ni volento ni zarpado. Kería fundirme con él...en un cafe hubiera sido nulo.
Antes de entrar me dijo-no te kiero presionar, sin compromiso, me miras no se...raro, si keres charlamos y listo.
-Obvio- le contesté haciendome la superada...el tipo creía que no me gustaba!!! y yo me moría de amor loca!
Pidió la habitacion como mil veces lo habia hecho antes, yo me kede parada al lado y me dió gracia recordar que cuando tenia 16 me escondía atras de él para no mirar al encargado de la verguenza que me daba.
Primer piso, la escalera eterna. Sentía su respiracion atras, me dolía la panza, jajaj. tAN BOBA.
Cerró la puerta de la habitacion, me miró un rato demasiado largo, fijo.
Creí que me estaba derritiendo y se notaba.
Me puse nerviosa, mas bah.-pedis el cafe? le dije. E inmediatamente me senti idiota.
Lo pidió, todavía sin entender que onda, kerra charlar nomás, habrá pensado.
Se dió la vuelta, estabamos parados como dos estatuas, volvio a mirarme así...con esa mirada...tan clara mi Lolis. Se acercó despacito, tanteando el terreno y sus labios se posaron tan suaves en los mios. Kería llorar, amiga...tantos años soñando volver a verlo!
En medio minuto estabamos enroscados, torpes, nerviosos,como si jamas hubieramos hecho el amor antes. Medios vestidos, medios desnudos.
Fue mágico, amiga del alma, fue una de las mejores cosas que le pasó a mi corazón en muchos años. Fue como si hubiera vivido con una isquemia y me costara respirar, entonces Andres, el mismo que la causo, hubiera venido a curarla. Se que cursi sueno, pero es así.
Agitadísima, recostada sobe su pecho con mil caballos galopando ahí dentro como locos, sintiendo el olor de su piel de nuevo, su respiración ronca en mi oido, el contacto de su piel sobre la mia, me costaba tanto creer que no me habia muerto.
Suavemente mi gigante rodó de manera que su cuerpo kedo sobre mi espalda. Sentí los dedos acariciando mi omoplato.- te tatuaste el nombre de Pedro?.
Lástima, amiga, estaba todo tan bien.
okey okey- me dijo-el ganó, fue mas perseverante.
No pude contestarle nada, claro...era verdad loque decía.
Pedro se había bancado cada embestida de mi turbia y salvaje adolecencia, los cuernos, la relación paralela, mis depresiones, mis eufórias. En cambio Andres, se enojaba, me sacudía y me pedía que madure, jajaja, imposible. No entendía que no podia dejar de ver a Pedro, no kería seguir peleando. Pedro me hizo de novio, de amante, me hizo terapia. Andres quería ser el único y le kedaban muchos flancos descubiertos.
Trajeron el café- le dije.
Debe estar frio- me respondió.
Se levanto y trajo las dos tacitas, me puso el azucar como siempre, se kedo un rato revolviendo...
- Se llama Judith-dijo. Yo sabia que hablaba de su pareja, con la que está hace cinco años, la mamá de su nena chikita. Lo animé a contarme, yo kería saber. Kería saber que clase de mujer si había podido retenerlo, quien dormia con el cada día.
Me mostró fotos de sus dos hijas, las que tenía en el celu, claro.
- No pensé que vovlería a estar con vos- dijo- tantas veces te metiste en mi cama y eramos tres.
De mas decir amiga, me dió un poco de gracia, me hizo acordar a nosotras dos, jajaja y las veces que nos colamos en camas ajenas despues de haber hecho el amor.
Es muy lindo que me recuerde así, pensé, capaz otro cree que es bajo, burdo. A mi me alegra haber estado en su vida durante toda esta ausencia aunque solo fuera un fantasma en su cama.
El afirmó que no, claro. Su discurso es que me kiere, ke jamás se olvidó. Ke su vida se lleno de suplentes.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Seguime contando, amiga del alma
Sigo leyéndote intensamente

Te quiero
Lola