
Mi queridísima amiga Veronique, amiga de mi alma
Transitaba momentos tristes, esos que aparecen de la nada colgados de un olor que te trae un recuerdo, trampas de nuestra terrenal presencia que se conmueve ante algunos aniversarios. Pero sólo son momentos, amore, ya pasan …
Pero otra vez la vida te puso al lado en un oportuno mensaje de texto, justo a tiempo para contarte que lloraba, que se me vaciaba el pecho en un suspiro, que me temblaban las manos de tanto extrañarla, que se me oscurecía el entorno y mis luces se apagaban en mis ojos cerrados hacia adentro, hacia mi adentro, el único lugar donde ahora puedo encontrarla, caminando despacio en cada pedacito de mi historia.
Y tu letras, ay mi amor, me reverencio conmovida en un “muchas gracias”
Me enamoré del poeta en el primer momento en que lo ví. Es tan adorablemente lírico nuestro amor. Me cautivó y me embriagó, me emocionó hasta el aturdimiento su furtiva intensidad, algo más allá de acá, como tantas veces dijimos, maktub.
Lo distinguí apenas detuve la mirada, me partió como un rayo el ataque de interés que detuvo mi atención en su pelo suelto y su sonrisa, lo acomodé rapidísimo entre mis pertenencias, parecía que tenía un lugar reservado, de verdad. Se volvió extrema mi ansiedad por abarcarlo, por doblegar su oscuridad y por desenmascarar al destino. Lo quería para mí detenido en la onírica y bucólica imagen rodeado de velas, de claraboyas azules, de besos robados. Quería hacerlo feliz, vibrar con él cuando se nos enardece el alma y nos desbordamos líquidos. En nuestro nirvana, en nuestro cántaro sin fisuras.
Algún día estaremos sentadas en Oporto, en el fumador piso de arriba, y habrá tantas sillas como quepan, desordenadas a nuestro inexplicable alrededor, las que todos verán vacías, hasta que alguna cámara esotérica de infinito channel devele la increíble multitud de madres, adelas y tetés. La mezcla de tu espíritu azul con el mío naranja será…
Cierro los ojos y, definitivamente me encuentro contigo, para que me cures, amor, para que me sigas cuidando cada día como yo te cuido desde acá.
Te quiero
No lo leas tan rápido
Lee de nuevo, Verónica
TE QUIERO
Así, así te quiero
Lola
2 comentarios:
Siempre voy a estar pasa curarte. Siempre voy a estar para querete.
Sabes, mi Lolis amor, creo que sos la unica capaz de amar al poeta, el resto del mundo le tiene pavor, nadie se anima.
Lo leí dos veces y cada vez me enamoro de tu prosa. Cuanto antes, rapidisimo, mi alma viaja a sentarse con la tuya.
Veronik.
En esas sillas estamos sentadas, Verónica, no tengas dudas, en esas sillas sobre tu playa
Te amo
Lola
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